Hasta ahora se sabía que los tres primeros años de vida son fundamentales en la conformación de la persona, poco cambiamos a partir de esa edad. Ahora se demuestra que también guardamos recuerdos vitales de esa etapa.
¿Hay derecho a querer anularlos? No se puede borrar el pasado de una persona porque así lo deciden unos adultos que abusan de su poder.
Este estudio demuestra que los bebés sí procesan recuerdos.
Es un documental impresionante que recoge el testimonio de jóvenes adoptados comentando la necesidad de conocer su pasado, su historia. Llama la atención que cuando la adopción se ha producido a partir de los tres o cuatro años ya quedan recuerdos, sentimientos, necesidad de recuperar aquello que le obligaron a dejar atrás. Se comenta también que muchas veces fueron engañados porque no eran abandonados ni mucho menos maltratados.
Como acogedor preadoptivo durante más de tres años esa es mi experiencia. Seguro que en algún momento aflorará la necesidad de conocer ese pasado, de llenar ese vacío.
El pasado domingo 28 de abril tuvimos la ocasión de firmar ejemplares del libro «Tutelados». Con un notable éxito, muchas personas interesadas en el tema se acercaron y muchas otras descubrieron una realidad que desconocían.
El libro analiza nuestros sitema de protección de menores y muestra varios testimonios estremecedores de los errores que comete.
Començava una llarga lluita, que segueix avui en dia, per recuperar el contacte amb la què va ser la meva filla. Al davant, una Administració totpoderosa i una complexa xarxa de fundacions, entitats de tota mena… que li donen suport.
… “yo me presento con la nena… sin sospechar nada. Y en cuanto entro, me la quitan: la cogen de la mano, se la llevan, y a mí me dicen que ya me puedo ir a mi casa, que ‘el tema se ha acabado’”. Según se enteró después, en el despacho contiguo a donde lo recibieron a él, había una familia esperando, a la que le entregaron a la menor.
… En 15 años, cualquier intento de conversar en buenos términos con esa familia ha sido infructuoso…
Su aspiración actual, respecto a su hija, es que, al haber cumplido ya los 18 años, puedan encontrarse, hablar, y él devolverle su pasado –“yo tengo fotos, vídeos, cosas del colegio al que iba; tengo un montón de recuerdos: todo esto quiero dárselo, por su bien”
Han aparegut aquests dies notícies als mitjans que explicaven que l’administració havia recuperat uns menors “segrestats pels seus propis pares” del centre on estaven internats i també que encara estaven buscant altres segrestats per la seva família. Aquesta és la paraula, segrest, robatori, sostracció, amb què moltes famílies expressen el que senten quan veuen com els serveis socials s’emporten els seus fills a la força per ingressar-los en un centre. Centre que mai no s’assemblarà a una família, en què no solucionaran res i els generarà greus danys en el futur. Lluny d’ajudar aquestes famílies amb problemes, l’administració prefereix arrencar-los del seu entorn. Que els menors ingressats en centres s’escapin, i tornin amb les seves famílies en molts casos, no és cap novetat. Manquen dades oficials però alguns estudis de la universitat assenyalen que el 40% de menors que estan en un centre són donats de baixa per escapades de llarga durada. A Catalunya, la meitat dels menors tutelats per la DGAIA són en centres. Una xifra altíssima si la comparem amb les d’altres comunitats autònomes o altres països. Ningú no reflexionarà per què uns pares han de segrestar els seus fills? És aquest el sistema de protecció que ens mereixem? Qui està segrestant qui?
Lugar: Asociación Plural-21. Passatge de Gaiolà, 24 (Barcelona)
entre c/ Mallorca y c/ Valencia, al lado de c/ Sicilia. A 130 m. de la Sagrada Familia (Metro: L2 y L5 Sagrada Familia; L4 Verdaguer. Bus: 6, 19, 33, 34, H10, D50, V19, M24)
¿Se siguen robando niños en España en la actualidad? Esa es la pregunta que cientos de familias se hacen cada día a partir de situaciones dramáticas por las que pasan. La respuesta que cualquier ciudadano, de forma instintiva, daría es “no, es imposible”. Para casi todos, resultaría increíble que a comienzos del s. XXI, en una democracia consolidada, en un país perteneciente a la Unión Europea, pueda pensarse que menores sean separados de sus familias biológicas para alimentar el “negocio” de la adopción u otros más oscuros. Sin embargo, este es un tema polémico, que aunque no goza de mucha repercusión en los medios de comunicación, está en la calle y en las redes sociales de forma constante y sonora. Miles de familias españolas sufren la separación forzada de sus hijos, en aras del “interés superior del menor”, creándose cada día cientos de dramas increíbles, fomentados por un sistema administrativo de protección de menores, que comete errores de forma demasiado habitual, y que se sustenta en leyes profundamente injustas traduciéndose todo ello en dramas familiares dignos de ser conocidos y remediados. Para la inmensa mayoría de los afectados, los servicios sociales “roban niños” de forma impune, para alimentar las mafias del tráfico de menores para ser adoptados o para fines mucho más viles, como el abuso sexual y la prostitución. Editorial Almuzara publicado el 22/09/2023
SOBRE LOS AUTORES:
ENRIQUE J. VILA Escritor y abogado español, firme activista a favor de la no separación de los hijos y sus familias biológicas, destapó la trama de los niños robados. Miembro de varias ONG de derechos humanos, doctor honoris causa, habitual en los medios y redes sociales, es autor de más de una docena de libros. FRANCISCO CÁRDENAS ROPERO Ha sido director de un instituto público y desde 1992 trabaja en ecología urbana para varias administraciones. Presidente de la Asociación para la Defensa del Menor (APRODEME), entidad que lucha ante decisiones injustas de los servicios de protección del menor. «Tutelados» es su segunda obra en el ámbito de la protección de la infancia. En 2012 publicó «Es mi hija», donde plasma el comienzo de una larga lucha que sigue a día de hoy para recuperar el contacto con la que durante tres años fue su hija.