Ayer nos fuimos a dormir muy tarde. Estuvimos cenando con un grupo de amigos y muchos niños. He dormido poco, me despertaba preguntando qué harías. Seguramente dormir. Esta noche te he echado de menos especialmente. ¿Y si en tus sueños estabas con nosotros? ¿Y si en algún rincón nos añorabas? Sólo deseo que, si es así, no te produzca dolor. Con el mío puedo. Con tu desconcierto, no.
***